Centro Dramático del Litoral
Historia abierta
José Moset y Omar Tiberti

El Centro Dramático del Litoral presentó su primera obra, El soldado de chocolate, de George Bernard Shaw, el 2 de febrero de 1956, y realizó su última función, con El crack, de Solly, el 14 de abril de 1959. En poco más de tres años, con un total de siete espectáculos y poco menos de 200  representaciones, este grupo teatral de Rosario se convirtió en el gran referente de la escena independiente de la ciudad santafesina, tanto por su organización interna como por ser el exponente de una concepción del arte dramático que incluía pluralismo cultural, actitud contestataria, sólida formación actoral y grandes obras clásicas y contemporáneas. Todo ello en un contexto donde imperaban los nombres famosos del cine y la radio, cuyas compañías procedentes de Buenos Aires se instalaban por semanas, a veces por meses, en las salas principales de las ciudades de provincia. 

Ese legado es una herencia que se percibe aún hoy, no obstante todos los cambios de orientación y de criterios estéticos que evidencian los grupos teatrales de esta parte del siglo XXI. Como dice Jorge Dubatti en el prólogo, "a través de estas páginas los hacedores del Centro Dramático del Litoral regresan, como el fantasma de Hamlet padre, para recordarnos lo que aún está pendiente".

Páginas: 234
Año: 2018
ISBN: 978-987-3920-43-1

Centro Dramático del Litoral

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Centro Dramático del Litoral
Historia abierta
José Moset y Omar Tiberti

El Centro Dramático del Litoral presentó su primera obra, El soldado de chocolate, de George Bernard Shaw, el 2 de febrero de 1956, y realizó su última función, con El crack, de Solly, el 14 de abril de 1959. En poco más de tres años, con un total de siete espectáculos y poco menos de 200  representaciones, este grupo teatral de Rosario se convirtió en el gran referente de la escena independiente de la ciudad santafesina, tanto por su organización interna como por ser el exponente de una concepción del arte dramático que incluía pluralismo cultural, actitud contestataria, sólida formación actoral y grandes obras clásicas y contemporáneas. Todo ello en un contexto donde imperaban los nombres famosos del cine y la radio, cuyas compañías procedentes de Buenos Aires se instalaban por semanas, a veces por meses, en las salas principales de las ciudades de provincia. 

Ese legado es una herencia que se percibe aún hoy, no obstante todos los cambios de orientación y de criterios estéticos que evidencian los grupos teatrales de esta parte del siglo XXI. Como dice Jorge Dubatti en el prólogo, "a través de estas páginas los hacedores del Centro Dramático del Litoral regresan, como el fantasma de Hamlet padre, para recordarnos lo que aún está pendiente".

Páginas: 234
Año: 2018
ISBN: 978-987-3920-43-1